El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su país estará «fuertemente involucrado» en el sector petrolero de Venezuela tras la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa. En una entrevista con Fox News, Trump destacó la magnitud de la operación militar, afirmando que no hay ningún otro país en el mundo capaz de realizar una maniobra de tal complejidad.
«Diría que había bastante actividad. Estaba todo muy oscuro, especialmente en Venezuela. El equipo hizo un trabajo increíble. Ensayaron y practicaron como nadie lo había hecho nunca», relató Trump, añadiendo que los militares le aseguraron que ningún país podría replicar dicha operación. «Lo vi literalmente como si estuviera viendo un programa de televisión», afirmó.
Por su parte, el Gobierno venezolano condenó el ataque aéreo perpetrado por EE.UU. contra Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira, calificándolo como una «gravísima agresión militar». En un comunicado oficial, Caracas advirtió que el objetivo de Estados Unidos es apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, especialmente petróleo y minerales, intentando socavar la independencia política de la nación.
A pesar de las presiones, Venezuela reiteró: «No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un ‘cambio de régimen’, en alianza con la oligarquía fascista, fracasará como todos los intentos anteriores».
