Polonia enfrenta intensa ola de frío polar con temperaturas de -20 grados, carreteras cortadas, cientos de emergencias y 13 víctimas confirmadas por hipotermia.
Autoridades regionales reportaron fallecimientos en Masuria, Pequeña Polonia y Silesia, sumando víctimas notificadas por Policía y servicios de rescate nacionales.
Policía, bomberos y servicios médicos realizan cientos de intervenciones diarias; en Masuria se atendieron 2.000 emergencias relacionadas con temporal invernal.
Ayuntamientos habilitaron albergues temporales y oficinas municipales para proteger personas sin hogar, solicitando apoyo de particulares y alojamientos turísticos.
Voluntarios intensificaron patrullas en estaciones, sótanos y edificios abandonados para localizar ciudadanos en riesgo durante ola de frío.
En Cracovia, estudio reveló que 11 centros de ayuda disponen solo de 691 camas, insuficientes para más de 1.100 personas sin hogar.
De esos albergues, cuatro ofrecen asistencia médica y seis no proporcionan comida, limitando cobertura y atención a población vulnerable.
Acceso a centros presenta barreras: mayoría destinados a hombres y pocos aceptan personas bajo efectos del alcohol, factor crítico en invierno.
Medidas extremas incluyen cierre de escuelas en municipios afectados por transporte limitado y frío intenso, dificultando actividades educativas normales.
Ciudades como Toruń instalaron braseros de carbón en calles para ofrecer calor momentáneo a transeúntes expuestos al frío polar.
Se prevé que temperaturas alcancen -25 grados, acompañadas de temporales de viento y nevadas superiores a 60 centímetros en próximas semanas.
