La nueva vida de los presos trasladados a Las Parras: calma tras el martirio
Hipólito Feliz, preso diez años y cristiano evangélico, afirma que ahora habla sin gritar porque ya no compite con ruido constante.
En la Penitenciaría Nacional de La Victoria vivía entre violencia, drogas y falta de camas, describiendo ese ambiente como una bomba de tiempo.
El que no tenía cama estaba tres veces preso: último en acostarse, primero en levantarse y obligado a dormir en el piso.
Hoy, en el Centro de Corrección Las Parras, Hipólito resume el cambio con frase repetida: “Esto es del cielo a la tierra”.
La cárcel La Victoria dejará de recibir presos, mientras otros 300 reos fueron trasladados recientemente al nuevo recinto Las Parras.
Aunque visitas resultan más difíciles por distancia, Hipólito destaca tranquilidad, higiene y orden como principales beneficios del nuevo centro penitenciario.
En Las Parras afirma tener cama, comida, agua y ambiente seguro, donde por primera vez no siente que su vida corre peligro.

Director Policía Nacional anuncia más de 30 movimientos en direcciones regionales y unidades especializadas
Autoridades dominicanas deportan 67,940 ciudadanos haitianos entre enero y febrero
Ángel Martínez reconoce que difundió mentiras y difamó al presidente Abinader
Oleaje anormal obliga al COE a restringir navegación en costas Atlántica y Caribeña
Autoridades refuerzan la seguridad turística en Punta Cana con el arresto de 21 individuos dedicados al asedio de visitantes
Accidente en carretera Hato Mayor–San Pedro deja varios lesionados
Accidente en Corona Plaza deja víctima mortal y chofer en crisis emocional ¡Ay Dios mío!
Evacuaciones desde Oriente Medio comienzan pese a restricciones en tráfico aéreo
Israel bombardea edificio de clérigos que elegirán sucesor de Jameneí