La decisión también benefició a su padre, quien permanecía bajo custodia en el centro de detención de Dilley.
Además, criticó con dureza la actuación de las autoridades migratorias y bloqueó temporalmente cualquier expulsión.
Aunque el juez señaló que padre e hijo podrían regresar a su país en el futuro, insistió en que cualquier acción debe realizarse mediante un proceso más ordenado y humano. Además, recalcó la importancia de respetar el estado de derecho y la dignidad de las personas.
