Juan Piron (nombre Ficticio) intentó realizar un pago en la aplicación de su banco, pero recibió mensaje indicando que su cuenta no estaba activa.
El usuario sintió ansiedad al perder control de sus ahorros, llamó al banco e informado que debía acudir personalmente por bloqueo de cuenta.
Tras esperar hora y media en sucursal, le notificaron que su producto inmovilizado porque una señora reclamó transferencia accidental realizada previamente.
Este caso refleja práctica bancaria de cerrar cuentas sin autorización legal, pese a advertencias de la Superintendencia de Bancos y normativa vigente.
La Ley 155-17 de Prevención del Lavado de Activos y Sentencia 0952-25 del Tribunal Constitucional califican bloqueo bancario como violación al derecho de propiedad.
