La industria automotriz mexicana inició el año con señales mixtas. Durante enero, las exportaciones de vehículos ligeros registraron un incremento interanual, aunque la producción nacional mostró una ligera disminución, según datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El informe oficial indica que México exportó más de 224 mil unidades durante el primer mes del año, reflejando un crecimiento moderado frente al mismo período anterior. Sin embargo, la fabricación total de vehículos experimentó una reducción cercana al tres por ciento, evidenciando desafíos en la cadena productiva.
A pesar del aumento en los envíos al exterior, el sector enfrenta presiones comerciales debido a los aranceles del 25 % impuestos por Estados Unidos a determinados vehículos y autopartes desde 2025, una medida destinada a fortalecer la manufactura interna estadounidense.
Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado para los vehículos mexicanos, concentrando más del 70 % de las exportaciones totales. Mientras tanto, el mercado interno también mostró dinamismo, con un crecimiento significativo en las ventas nacionales durante enero.
Los datos recopilados por el Inegi provienen de decenas de empresas automotrices que representan múltiples marcas con operaciones productivas y comerciales en territorio mexicano.
La industria automotriz continúa siendo un pilar económico para México, aportando cerca del 4 % del producto interno bruto nacional y más del 20 % del sector manufacturero. Tras los retos de abastecimiento y la escasez de semiconductores en años recientes, el sector logró recuperarse progresivamente y alcanzar niveles previos a la pandemia.
No obstante, las tensiones comerciales y las políticas arancelarias siguen influyendo en el desempeño del sector durante el actual contexto económico internacional.
