Los resultados de la mecanización agropecuaria impulsada por el Gobierno no solo reducen mano de obra haitiana, también generan eficiencia y menores costos de producción.
Con tecnología y modernización del sistema productivo, los precios de alimentos y otros rubros tienden a abaratarse, beneficiando directamente a consumidores y productores nacionales.
Ante la dependencia de mano de obra haitiana en el campo, la mecanización agrícola se presenta como alternativa necesaria para garantizar sostenibilidad y competitividad.
El empleo de braceros haitianos genera conflictos, desde pagos ilegales por debajo de la ley hasta trata de indocumentados en zonas fronterizas para labores agrícolas.
La reducción irreversible de mano de obra haitiana en el campo, según el ministro Francisco Oliverio Espaillat, tiene trascendencia política, social y económica nacional.
República Dominicana constantemente debe responder sobre soberanía vinculada a política migratoria, lo que refuerza la necesidad de decisiones estratégicas en modernización y mecanización agrícola.
El ministro Espaillat destacó que los momentos actuales ameritan decisiones estratégicas relacionadas con sostenibilidad, competitividad y modernización del campo dominicano para enfrentar crisis de mano de obra.
Productor agropecuario con formación académica, Espaillat subrayó que la falta de mano de obra se ha convertido en un problema estructural que requiere soluciones inmediatas.
