Francisco del Rosario Sánchez asumió responsabilidades históricas fundamentales para el nacimiento de la República Dominicana con una juventud realmente sorprendente para su época actual.
Este lunes nueve de marzo conmemoramos el natalicio de este prócer resaltando su liderazgo militar y político durante todo el proceso de la independencia nacional.
El veintisiete de febrero de mil ochocientos cuarenta y cuatro con apenas veintiséis años de edad Sánchez hizo lectura de la proclama que dio vida a nuestra nación.
Aunque no integró el núcleo fundador de la sociedad secreta La Trinitaria se consolidó rápidamente como el compañero más leal del patriota Juan Pablo Duarte.
La salida de Duarte hacia el extranjero debido a la persecución haitiana incrementó la responsabilidad de Sánchez como líder principal del movimiento separatista en el país.
El joven patriota presidió el gobierno provisional dominicano reafirmando su papel protagónico en la organización institucional del nuevo Estado libre, soberano e independiente de toda potencia.
La historia dominicana reserva un lugar de honor para este padre de la patria quien sacrificó su vida defendiendo la soberanía nacional ante las amenazas externas.
Sus acciones prácticas durante la noche del trabucazo permitieron coordinar a los diferentes grupos que buscaban la separación definitiva del dominio extranjero en nuestra isla.
Hoy recordamos su legado de valentía y entrega absoluta como un ejemplo eterno para las presentes y futuras generaciones de ciudadanos comprometidos con su país.
