El canciller alemán, Friedrich Merz, aseguró este miércoles que, si Estados Unidos hubiera consultado a Berlín antes de lanzar su ofensiva conjunta con Israel contra Irán, Alemania habría recomendado no hacerlo. Aun así, responsabilizó moralmente a Teherán de la escalada que sacude Oriente Medio y el golfo Pérsico.
Durante una declaración parlamentaria previa a su viaje a Bruselas para la cumbre del Consejo Europeo, Merz reiteró sus dudas sobre la operación militar y cuestionó que Washington y Tel Aviv tengan un “plan convincente” para poner fin al conflicto.
“EE. UU. no nos ha consultado, pero le hubiéramos desaconsejado ir por ese camino”, afirmó el canciller, en lo que representa su crítica más explícita a la ofensiva.
Alemania descarta participar en una misión en Ormuz
Merz subrayó que, mientras continúe la guerra, Alemania no participará en una misión militar en el estrecho de Ormuz, debido a la falta de un mandato de Naciones Unidas o de la OTAN.
Sin embargo, aclaró que Berlín seguirá recurriendo a vías diplomáticas para contribuir al fin de las hostilidades y que, una vez alcanzado un alto el fuego, Alemania está dispuesta a participar en la construcción de un nuevo orden de paz en la región.
El canciller también abrió la puerta a debatir sobre la libre navegación en Ormuz cuando la situación se estabilice, en línea con las declaraciones del presidente francés Emmanuel Macron, quien planteó una posible cooperación europea en un sistema de escolta marítima.
Riesgos para Europa
Merz advirtió que Europa tiene un interés directo en que la guerra termine pronto, pero alertó sobre las consecuencias de un eventual colapso del Estado iraní, similar a lo ocurrido en Irak o Libia.
“Nos perjudicaría masivamente. Afectaría nuestra seguridad, nuestro suministro energético y podría provocar movimientos migratorios de gran escala”, señaló.
Al mismo tiempo, criticó con dureza al régimen iraní, al que acusó de violar reglas internacionales, sembrar terror y desestabilizar la región durante décadas.
Objetivos compartidos y futuro político de Irán
El Gobierno alemán comparte con EE. UU. e Israel el objetivo de que Irán deje de ser una amenaza regional. Para ello, Merz insistió en que Teherán debe renunciar a sus ambiciones nucleares y dejar de promover el “terrorismo”.
También expresó su deseo de que el pueblo iraní pueda elegir libremente a su gobierno mediante elecciones democráticas una vez superada la crisis.
