Las autoridades iraníes detuvieron a 138 personas acusadas de planear acciones violentas, mantener vínculos con Estados Unidos e Israel o colaborar con medios considerados “hostiles”. Los operativos se desarrollaron en varias provincias y amplían la ola de arrestos registrada desde finales de febrero.
El Ministerio de Inteligencia de Irán informó que una operación nacional de contraespionaje permitió capturar a 69 individuos entrenados para provocar disturbios y ejecutar actos violentos bajo la supuesta dirección de ambos países. Durante las intervenciones, los agentes incautaron 45 armas de fuego, municiones y armas blancas.
Operativos en varias provincias
En Juzestán, las fuerzas de seguridad arrestaron a seis presuntos responsables de un atentado contra la sede de la gobernación. Además, detuvieron a otros nueve hombres armados que, según las autoridades, planeaban ataques con bombas caseras y cócteles molotov contra instalaciones oficiales y policiales.
En Sistán-Beluchistán, los agentes detuvieron a 13 miembros de una red de espionaje respaldada por Israel. Además de estas detenciones, confiscaron armas, equipos de vigilancia y cinco terminales Starlink.
Arrestos en Alborz y decomiso de equipos Starlink
El jefe de seguridad interna de Alborz, general Hamid Hedavand, confirmó la captura de 41 “espías enemigos” acusados de enviar videos sobre posiciones policiales a canales extranjeros. Entre lo decomisado figuran servidores Starlink y dispositivos de telecomunicación.
Las autoridades iraníes explican que estos equipos satelitales permiten conexiones cifradas que eluden los bloqueos y restricciones de internet, especialmente durante protestas o crisis.
Aumento de detenciones desde el inicio del conflicto
La policía iraní anunció el lunes la detención de 500 personas acusadas de compartir información con EE.UU. e Israel. Días antes, las autoridades reportaron la captura de 93 supuestos “alborotadores”, “espías” y “terroristas”.
Desde el inicio del conflicto con ambos países el 28 de febrero, Irán ha intensificado los operativos contra presuntos colaboradores y opositores internos.
