La salida de operación por casi seis meses de la barrera flotante instalada para la recolección de desechos ha dejado al río Yaque repleto.
Miles de botellas plásticas y otros desperdicios se concentran hoy en la compuerta de la Otra Banda donde bifurcan importantes canales de riego agrícola.
Empleados del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos confirmaron que los trabajos de reparación de un motor han impedido el funcionamiento de la barrera.
Desde octubre del pasado año la empresa que instaló la barrera trabaja en su reparación enfrentando algunos inconvenientes técnicos durante todo el proceso.
Los problemas en la máquina instalada en la obra de toma han dejado a la principal fuente acuífera del país arropada por desperdicios.
La llamada barrera azul instalada por empresas privadas con el apoyo de entidades del gobierno central para la intercepción de residuos sólidos.
El plan piloto tiene como finalidad capturar y monitorear los residuos que viajan por el río para evitar que lleguen al océano Atlántico.
Esta iniciativa busca generar datos valiosos sobre la cantidad y tipo de desechos transportados información esencial para el desarrollo de futuras intervenciones ambientales.
Las biobardas definidas barreras de retención permiten la captura de desechos sólidos que lanzados por ciudadanos desaprensivos a las aguas corrientes.
En noviembre pasado se firmó un acuerdo para la instalación de nuevas biobardas que buscan disminuir la acumulación de basura en la presa.
