Cuando los clubes de Grandes Ligas abrieron sus campamentos de pretemporada convocaron a ciento cuarenta y tres dominicanos protegidos en las plantillas oficiales.
A seis días de que se cante el esperado grito de play ball hay ciento cuarenta y ocho peloteros quisqueyanos que permanecen en nómina.
Se prevén los mayores recortes de jugadores para acercar las nóminas a los veintiséis hombres de cara al inicio de la temporada de béisbol.
La marca para iniciar una campaña se consiguió en dos mil veinte cuando hubo noventa y siete dominicanos en un roster ampliado por pandemia.
Venezuela el segundo exportador internacional de talento a las Grandes Ligas llegó a la jornada con noventa y cinco peloteros entre protegidos e invitados.
La nación sudamericana comenzó la pretemporada con ciento cuarenta y nueve jugadores buscando asegurar una plaza fija en el mejor béisbol del mundo actual.
Un jugador novato que asegure una plaza en la nómina de veintiséis hombres puede ganar un salario mínimo de setecientos ochenta mil dólares anuales.
Este sueldo se mantiene si el atleta permanece en esa condición toda la temporada o si se lesiona mientras es parte del primer equipo.
