domingo, abril 12

Tras el exitoso regreso de la misión Artemis dos la NASA ya centra sus esfuerzos en el próximo gran paso de la exploración espacial humana.

El sobrevuelo de Artemis dos marcó un hito tecnológico que reforzó la confianza en la cooperación internacional y en el ambicioso programa espacial de Artemis.

El administrador de la agencia Jared Isaacman aseguró que los avances actuales permiten considerar viable la misión aunque reconoció que quedan desafíos técnicos por resolver.

A diferencia de misiones anteriores Artemis tres no descenderá inmediatamente sobre la Luna optando por una fase intermedia de maniobras críticas en la órbita terrestre.

La cápsula Orion permanecerá en órbita para ensayar maniobras de acoplamiento con los módulos de aterrizaje desarrollados por las empresas SpaceX y también Blue Origin.

Estas naves Starship y Blue Moon representan la tecnología más avanzada en alunizaje pero aún no han demostrado capacidades esenciales para misiones de larga duración.

La misión deberá validar la sincronización de lanzamientos y el acoplamiento seguro entre vehículos además de la transferencia de tripulación y de carga científica.

Uno de los puntos críticos será la elección entre órbita terrestre baja o alta decisión que impactará directamente en la seguridad y eficiencia del viaje.

El administrador asociado Amit Kshatriya confirmó que el hardware ya muestra avances importantes incluyendo componentes del cohete Space Launch System en el centro Kennedy.

La cápsula Orion presentó una fuga de helio en su sistema de propulsión lo que obliga a realizar rediseños antes de efectuar el próximo vuelo.

Aunque aún no se han anunciado los nombres de los astronautas se priorizará la experiencia y la diversidad para operar en estos entornos tan extremos.

El calendario oficial prevé el lanzamiento de Artemis tres a mediados de dos mil veintisiete abriendo paso a la futura construcción de bases lunares permanentes.

Share.