LOS ÁNGELES, EE.UU. — Los Dodgers, impulsados por el liderazgo ofensivo de Shohei Ohtani, llegan a su próxima serie con una misión clara: prolongar la mala racha de los Mets, un equipo que no ha logrado estabilizar su rendimiento en las últimas semanas.
Ohtani, quien atraviesa uno de los momentos más sólidos de su temporada, vuelve a colocarse en el centro del ataque angelino. Su capacidad para producir desde el primer turno y generar impacto inmediato se ha convertido en un factor determinante para un equipo que domina la Liga Nacional.
Los Mets, por su parte, continúan buscando respuestas. Las inconsistencias en su pitcheo y la falta de producción oportuna han complicado su panorama, especialmente ante rivales de alto calibre como Los Ángeles. El cuerpo técnico neoyorquino reconoce que enfrentar a un lineup encabezado por Ohtani representa un desafío que exige precisión desde el primer lanzamiento.
Los Dodgers llegan con impulso, profundidad y un ritmo ofensivo que no muestra señales de desacelerar. Si Ohtani mantiene su nivel y el resto del roster responde, la serie podría convertirse en otro golpe para unos Mets que necesitan reaccionar con urgencia.
