Las autoridades rusas admitieron este viernes un nuevo vertido de petróleo en el mar Negro, ocurrido tras ataques ucranianos con drones contra una terminal portuaria de exportación de crudo en Tuapsé, en la región de Krasnodar. El derrame logró alcanzar el mar después de superar las barreras de contención instaladas en el río Tuapsé, debido a las fuertes lluvias que elevaron el nivel del agua.
Alcance del derrame
La mancha de petróleo se extendió hasta el mar Negro, afectando un área estimada de 10,000 metros cuadrados, según autoridades regionales. Equipos de emergencia y decenas de trabajadores participan en las labores de limpieza, mientras el crudo ya alcanzó la orilla. El incendio declarado hace cuatro días en la refinería de Tuapsé fue extinguido anoche, tras intensas operaciones.
Antecedentes y daños ambientales
El vertido se suma a una serie de incidentes recientes en la región. El pasado 11 de abril, se detectó otra mancha de petróleo frente a las costas de Anapa, donde más de 200 aves fueron rescatadas cubiertas de fuel, un hecho que encendió las alarmas ambientales. Las autoridades atribuyen estos episodios a los ataques ucranianos contra infraestructura petrolera y portuaria.
A principios de abril, un buque mercante se hundió en el mar de Azov tras un ataque con dron, generando riesgo de derrame adicional. Además, dos petroleros naufragaron a finales de 2024 cerca del estrecho de Kerch, provocando una catástrofe ecológica cuyas secuelas aún afectan la zona.
Contexto del conflicto
El puerto de Tuapsé se ha convertido en uno de los principales objetivos del ejército ucraniano en las últimas semanas. Los ataques del 16 y 20 de marzo dañaron infraestructura clave y desencadenaron el vertido actual. Las autoridades rusas sostienen que los ataques buscan reducir la capacidad exportadora de petróleo en los mares Negro y Báltico.
