Un deslizamiento de tierra mantiene represado un tramo del río Quinigua en Palo Quemado generando preocupación por el alto riesgo de inundaciones en Santiago.
El derrumbe ocurrió el pasado jueves por la noche produciendo un estruendo similar a un temblor debido a las constantes lluvias de los días.
La acumulación de tierra bloqueó el cauce formando una represa natural que mantiene en alerta a todos los habitantes de los sectores de Gurabo.
Residentes narraron que el agua cubrió los árboles hasta la copa reportando también la pérdida de un camino que conectaba con zonas agrícolas montañosas.
Miguel Andrés Mencía relató que tuvo que trasladar sus animales por el aumento del nivel del agua aunque el caudal disminuyó en las últimas.
Las autoridades informaron sobre el envío de equipos pesados pero los comunitarios consideran que la intervención es peligrosa por la inestabilidad del terreno actual.
Miguelito advirtió que si meten maquinaria el terreno puede seguir cediendo provocando una tragedia mayor debido a la profundidad que alcanzó el represamiento.
La situación afecta a familias ubicadas en el kilómetro trece de la carretera hacia La Cumbre donde el acceso es limitado por caminos estrechos.
Unas seis familias dependen del río Quinigua como única fuente de agua ante la ausencia de servicios de las instituciones correspondientes en la zona.
Comunitarios hacen un llamado urgente a las autoridades para evaluar la situación y adoptar medidas que garanticen su seguridad ante las constantes lluvias actuales.
