La cantante Shakira hizo historia en Río de Janeiro al congregar dos millones de personas en Copacabana consolidando su posición como figura musical global.
El evento se convirtió en el concierto más multitudinario de su carrera y en el mayor registrado para un artista latino hasta la fecha.
El espectáculo enmarcado en su gira mundial combinó éxitos recientes con clásicos generacionales manteniendo una conexión constante con todo el público presente en Brasil.
La artista dedicó el concierto a las mujeres latinoamericanas con un reconocimiento especial a las madres solteras brasileñas comunicándose fluidamente en idioma portugués local.
La presentación incluyó colaboraciones destacadas con figuras brasileñas como Anitta Caetano Veloso Maria Bethânia e Ivete Sangalo aportando un fuerte componente cultural al show.
El montaje contó con un escenario de mil quinientos metros cuadrados y un despliegue tecnológico de vanguardia que incluyó innovadores espectáculos de drones modernos.
Miles de asistentes ocuparon la playa desde horas antes enfrentando altas temperaturas mientras seguían el concierto a través de pantallas gigantes instaladas al litoral.
Las autoridades estiman que el evento generó alrededor de ciento sesenta millones de dólares posicionando a Río de Janeiro como sede de grandes espectáculos internacionales.
El cierre del show incluyó sus temas más populares con efectos visuales fuegos artificiales y símbolos representativos de la cultura de la nación de Brasil.
Con este gran evento Shakira establece un nuevo referente en la industria musical mundial en cuanto a capacidad de convocatoria y nivel de producción.
