domingo, mayo 3

Moca, Espaillat.- La aparente unidad del Partido Revolucionario Moderno en la provincia Espaillat atraviesa momentos tensos marcados por la desconfianza entre sus principales liderazgos regionales actualmente.

La disputa gira en torno al control de la estructura partidaria donde Andrés Bautista mantiene una histórica influencia como fundador clave del partido.

Su liderazgo se sustenta en una sólida maquinaria política construida durante años que le permite ejercer dominio sobre las bases y organismos internos provinciales.

Frente a esto el senador Carlos Gómez planteó dividir en partes iguales las estructuras partidarias entre ambos grupos para intentar armonizar las fuerzas internas.

La iniciativa presentada como un intento de evitar fracturas mayores encontró resistencia en el sector de Bautista que no desea ceder su control actual.

Fuentes del partido indican que la propuesta de Gómez se interpreta como un desafío directo al liderazgo tradicional profundizando las tensiones por el poder.

El conflicto se intensifica al situar a Emmanuel Bautista como un posible contendiente interno por la senaduría de Espaillat frente al actual senador Carlos.

Dirigentes de base observan con mucha preocupación los acontecimientos temiendo que la falta de consenso debilite la cohesión partidaria en esta plaza electoral estratégica.

La situación pone a prueba la capacidad de mediación de la alta dirección nacional del partido que no ha intervenido públicamente en el conflicto.

Analistas consideran que este enfrentamiento refleja una dinámica recurrente donde las disputas por liderazgo y control territorial se intensifican dentro del poder político.

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