La tecnológica surcoreana ejecuta un retiro histórico del mercado chino de productos para el hogar
Samsung anunció que dejará de vender en China todos sus electrodomésticos, televisores y monitores, una decisión que marca uno de los mayores repliegues comerciales de la compañía en el gigante asiático. La empresa explicó que la medida responde a un “entorno de mercado que cambia rápidamente” y a un análisis estratégico interno.
La decisión fue publicada en la página oficial de atención posventa de Samsung en China, donde la compañía confirmó que mantendrá el servicio posventa para los usuarios que ya adquirieron estos productos.
Qué productos dejarán de venderse
Según la información disponible en el portal chino de Samsung, la retirada incluye:
- Televisores
- Monitores
- Pantallas comerciales de gran formato
- Aires acondicionados
- Frigoríficos
- Lavadoras y secadoras
- Equipos de sonido
- Proyectores
- Aspiradoras y purificadores de aire
Los teléfonos móviles seguirán vendiéndose con normalidad, por lo que la salida afecta únicamente a la línea de productos del hogar.
Competencia feroz y pérdida de cuota de mercado
Samsung ingresó al mercado chino en 1992 y durante años mantuvo una posición sólida en segmentos como televisores y electrodomésticos. Sin embargo, el ascenso de marcas locales como Hisense, TCL y Xiaomi redujo drásticamente su presencia.
Cifras que explican la retirada
Datos recientes muestran que en abril Samsung tenía:
- 3.62 % de cuota en televisores
- 0.41 % en frigoríficos
- 0.38 % en lavadoras
Estas cifras reflejan un retroceso significativo frente a la competencia china, que domina ampliamente el mercado.
Expertos del sector atribuyen la salida a la insuficiente localización de productos y gestión, así como al menor atractivo de las marcas extranjeras entre los consumidores jóvenes.
Qué significa esta decisión para Samsung
El retiro de la categoría de electrodomésticos en China supone un cambio estratégico profundo para la compañía, que ahora concentrará sus esfuerzos en segmentos donde aún mantiene competitividad, como los smartphones y soluciones tecnológicas de alto valor.
