Santo Domingo.- Una afectada identificada como Anabel Díaz denunció públicamente sentirse desprotegida tras transcurrir once días desde que hizo pública una agresión física de pareja.
La joven conocida popularmente como Keka expresó una profunda indignación por la falta de respuesta rápida por parte de las autoridades judiciales correspondientes.
A través de una nueva publicación realizada en sus redes sociales personales la víctima aseguró que vive con un miedo constante actualmente hoy.
La denunciante cuestionó públicamente si van a permitir que ella se convierta en una víctima más de los alarmantes casos de feminicidios.
La joven manifestó que le da mucha vergüenza el sistema de justicia del país al ver que el presunto agresor continúa libre.
Díaz aclaró que sus señalamientos públicos van dirigidos de manera directa hacia una persona específica y no contra ninguna institución del Estado.
Sin embargo la afectada manifestó que el hecho de que el acusado supuestamente trabaje para una entidad pública altera la percepción judicial.
La víctima pidió a los ciudadanos ponerse en sus zapatos pues el hombre camina libremente mientras ella permanece totalmente encerrada en casa.
La joven indicó que ha publicado varios videos y que entregó evidencias audiovisuales contundentes relacionadas con todas las agresiones físicas denunciadas previamente.
No obstante la querellante aseguró que hasta ahora los organismos correspondientes de la provincia no han actuado contra su presunto agresor violento.
En su primera intervención la mujer afirmó que decidió hablar públicamente porque entiende de forma clara que su seguridad física peligra diariamente.
Díaz sostuvo que no confía plenamente en el sistema judicial debido a que el acusado ya enfrentó situaciones similares sin consecuencias legales.
La denunciante aseguró además que en uno de los videos entregados el hombre presuntamente la amenaza de muerte al salir de prisión.
Finalmente la joven reiteró su llamado urgente a las autoridades dominicanas para que investiguen el caso y eviten normalizar la violencia intrafamiliar.
