Santiago – La aerolínea estadounidense JetBlue anunció sus planes de lanzar vuelos directos entre Fort Lauderdale y Caracas antes de que finalice el año, una ruta que marcaría su entrada al mercado venezolano tras siete años de suspensión de conexiones aéreas entre ambos países. La operación aún depende de la aprobación del Gobierno de Venezuela y de la culminación de los trámites regulatorios.
JetBlue busca convertirse en la segunda aerolínea estadounidense con vuelos directos
La compañía detalló que la ruta conectará el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood con el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas. De concretarse, JetBlue se convertiría en la segunda aerolínea de EE.UU. en operar vuelos directos hacia Venezuela, después del reciente regreso de American Airlines.
Comunidad venezolana en Florida impulsa la demanda
Dave Jehn, vicepresidente de planificación de red de JetBlue, afirmó que la nueva ruta facilitará la conexión de miles de familias venezolanas que residen en el sur de Florida, una de las mayores diásporas del país.
Detalles operativos previstos
- Inicio estimado: finales de 2026, sujeto a aprobación gubernamental.
- Aeronave: Airbus A320 con capacidad para 180 pasajeros.
- Servicios a bordo: internet gratuito, entretenimiento en cada asiento y refrigerios sin costo adicional.
Reapertura gradual de vuelos entre EE.UU. y Venezuela
Los vuelos directos entre ambos países estuvieron suspendidos desde 2019 por decisión del Gobierno estadounidense, en medio de tensiones políticas y preocupaciones de seguridad. La reactivación comenzó este año, tras cambios diplomáticos y la captura del exmandatario venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero.
American Airlines fue la primera en retomar la ruta Miami–Caracas en abril, ampliando recientemente su oferta a dos vuelos diarios.
Advertencias de viaje siguen vigentes
Pese al restablecimiento de rutas, el Departamento de Estado de EE.UU. mantiene a Venezuela en alerta de viaje nivel 3, recomendando reconsiderar los desplazamientos debido a riesgos de seguridad, infraestructura sanitaria deficiente y amenazas de crimen y secuestro.
