Rusia ejecutó durante la madrugada del martes un ataque aéreo de gran escala contra varias ciudades de Ucrania, dejando al menos 18 muertos y decenas de heridos, según cifras actualizadas por las autoridades ucranianas. El operativo incluyó el lanzamiento de 656 drones y 73 misiles, entre ellos 33 balísticos, lo que lo convierte en uno de los bombardeos más intensos desde el inicio de la invasión.
Kiev y Dnipró, las ciudades más golpeadas
Las explosiones sacudieron Kiev durante la noche, provocando incendios y daños severos en zonas residenciales. En la capital murieron seis personas, mientras que en Dnipró se registraron doce fallecidos, incluido un niño cuyo cuerpo fue recuperado entre los escombros. Las autoridades reportaron también múltiples heridos en Járkov y otras regiones.
Pánico nocturno y refugios llenos
Las sirenas antiaéreas sonaron en toda la capital, obligando a miles de residentes a refugiarse en estaciones de metro y sótanos. Testigos describieron escenas de caos, humo denso y edificios en llamas mientras los equipos de emergencia trabajaban entre los restos.
Ucrania denuncia que Rusia intensifica su ofensiva
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga, afirmó que el ataque demuestra que el presidente ruso, Vladímir Putin, “se está quedando sin opciones militares”, mientras que el presidente Volodímir Zelenski reiteró su pedido urgente de sistemas de defensa aérea, especialmente baterías Patriot.
Rusia justifica el ataque
El Ministerio de Defensa ruso confirmó la ofensiva y aseguró que los misiles estaban dirigidos a instalaciones del complejo militar-industrial ucraniano y a infraestructura crítica en Kiev y otras seis regiones.
Daños en infraestructura y aumento de heridos
Además de las víctimas mortales, los ataques dejaron más de 100 heridos, incluidos menores de edad. Se reportaron daños en hospitales, edificios residenciales, comercios y redes eléctricas, lo que provocó cortes de energía y problemas en el suministro de agua en varias zonas.
