Un masivo ataque ruso contra Kyiv durante la madrugada del lunes dejó al menos 5 muertos y más de 35 heridos, además de provocar un incendio en el Monasterio de las Cuevas de Kyiv, uno de los sitios religiosos más importantes del cristianismo ortodoxo y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Las autoridades ucranianas confirmaron que el bombardeo combinó misiles balísticos y drones, impactando zonas residenciales, infraestructura energética y edificios históricos.
El fuego alcanzó la Catedral de la Dormición
El alcalde de Kyiv, Vitali Klitschko, informó que las llamas alcanzaron el techo de la Catedral de la Dormición, el principal templo del complejo monástico. Equipos de bomberos y rescatistas trabajaron durante horas para contener el incendio y evitar daños mayores.
El monasterio, fundado en el siglo XI, es considerado un símbolo espiritual de Ucrania y uno de los centros más antiguos del cristianismo ortodoxo en Europa del Este.
Kiev bajo ataque masivo durante la madrugada
La ofensiva rusa se produjo mientras miles de residentes buscaban refugio en estaciones de metro y sótanos. Testigos reportaron explosiones en varios distritos y restos incandescentes cayendo sobre la ciudad tras la interceptación de misiles.
Las autoridades confirmaron que al menos 20 personas resultaron heridas en Kyiv, mientras que en Járkov murieron cinco rescatistas tras un segundo bombardeo mientras combatían un incendio previo.
Patrimonio cultural en riesgo
El impacto en el Monasterio de las Cuevas generó conmoción nacional. El primado de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania, Epifanio de Kyiv, calificó el ataque como un “crimen contra la humanidad, contra la historia y contra el cristianismo”.
Aunque el fuego fue controlado, las autoridades confirmaron daños en la estructura del templo y en otras áreas del complejo. Los clérigos lograron rescatar iconos, reliquias y objetos históricos antes de que las llamas avanzaran.
Ataques también destruyen estudios de cine históricos
Además del monasterio, otro proyectil ruso destruyó parte de los estudios de cine Dovzhenko, que albergaban una colección de más de 100.000 trajes y tres millones de prendas utilizadas en producciones cinematográficas ucranianas del último siglo.
La ministra de Cultura, Tatiana Berezhna, lamentó la pérdida y afirmó que se trata de “la colección de vestuario más grande y antigua de Ucrania”.
