El arquero caboverdiano Vozinha, una de las grandes revelaciones del Mundial 2026 tras su actuación histórica ante España, vivirá este domingo un momento aún más emotivo: su madre, Ana Évora, estará en las tribunas para verlo jugar contra Uruguay, luego de superar días de incertidumbre por problemas de visado.
Una historia que conmovió al Mundial
La situación de Ana Évora se volvió viral después de que Vozinha revelara, entre lágrimas, que su madre no pudo viajar a la primera jornada por no obtener a tiempo el visado para entrar a Estados Unidos. El trámite incluía altos costos y requisitos migratorios, lo que la dejó fuera del debut ante España, donde su hijo fue elegido Mejor Jugador del Partido.
La historia generó una ola de solidaridad y presión diplomática. Legisladores estadounidenses, incluido Hakeem Jeffries, intervinieron directamente ante el Departamento de Estado para agilizar el proceso y eliminar los obstáculos económicos, como la fianza migratoria de hasta 15.000 dólares que se exigía a ciudadanos de varios países africanos.
El viaje que parecía imposible
Tras días de gestiones, el gobierno estadounidense aprobó el visado y Ana Évora pudo finalmente embarcar desde Cabo Verde hacia Lisboa y luego a Miami, donde se disputará el partido ante Uruguay.
La madre del arquero expresó su emoción antes de viajar, asegurando que estará en el estadio para darle fuerza, ánimo y un abrazo después del encuentro.
Vozinha, símbolo de un país
A sus 40 años, Vozinha se ha convertido en uno de los protagonistas inesperados del Mundial. Su actuación ante España —siete atajadas clave y un arco invicto— le dio a Cabo Verde el primer punto de su historia en una Copa del Mundo.
Ahora, con su madre en las gradas, el arquero vivirá un partido especial ante Uruguay, en un duelo decisivo para las aspiraciones del equipo africano.
