La Corte Suprema de Estados Unidos respaldó este jueves al presidente Donald Trump y autorizó la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para haitianos y sirios, una decisión que deja expuestos a la deportación a más de 356.000 migrantes. La medida, aprobada por una mayoría conservadora de 6-3, marca uno de los cambios más drásticos en la política migratoria del país en los últimos años.
¿Qué decidió exactamente la Corte Suprema?
El fallo establece que los tribunales no pueden revisar las decisiones del Departamento de Seguridad Nacional sobre la designación o terminación del TPS, un programa creado en 1990 para proteger a personas que no pueden regresar a sus países por guerras, desastres naturales o crisis extremas.
Según la opinión redactada por el magistrado Samuel Alito, la ley es “clara” al impedir cualquier revisión judicial sobre estas determinaciones, lo que otorga al Gobierno un amplio margen para poner fin al programa.
¿A cuántas personas afecta?
La decisión impacta directamente a:
- 350.000 haitianos, protegidos desde el terremoto de 2010.
- 6.100 sirios, amparados por la guerra civil en su país.
Además, abre la puerta a que más de 1,3 millones de migrantes de 17 países pierdan su estatus, ya que la administración Trump ha buscado eliminar el TPS para múltiples naciones, incluyendo Venezuela, Nicaragua, Honduras y Afganistán.
Argumentos del Gobierno y de la Corte
La administración Trump sostiene que muchos países ya no enfrentan las condiciones extraordinarias que justificaron el TPS. La Corte coincidió en que las decisiones del Gobierno pueden basarse en criterios “neutrales en términos de raza”, incluso cuando los demandantes citaron comentarios despectivos del presidente sobre haitianos.
Consecuencias inmediatas
Con el fallo, miles de familias quedan en riesgo de deportación y pierden permisos de trabajo que han mantenido durante años. Organizaciones de derechos humanos advierten que la medida podría provocar:
- Separación de familias con hijos estadounidenses.
- Retornos forzados a países con crisis humanitarias severas.
- Mayor presión sobre los sistemas migratorios y consulares.
Una política migratoria más estricta
Desde su regreso al poder en 2025, Trump ha impulsado la mayor ofensiva migratoria en décadas. La Corte Suprema ya había permitido otras medidas, como:
- Rechazar solicitudes de asilo cuando los cruces fronterizos están saturados.
- Deportar migrantes a países con los que no tienen vínculos.
- Seleccionar personas para deportación basándose parcialmente en idioma o raza.
