Trasladan cientos de ataúdes en La Guaira para agilizar la entrega de víctimas tras el devastador doble terremoto en Venezuela.
El personal de emergencia y los organismos de socorro trabajan ininterrumpidamente en las labores de respuesta humanitaria dentro de las zonas más afectadas.
Labores de recuperación e identificación
- El personal de respuesta médica traslada de manera continua cientos de ataúdes hacia los centros oficiales de identificación humana habilitados en toda la provincia.
- Los médicos forenses trabajan intensamente en las complejas tareas de reconocimiento de los cuerpos recuperados de los escombros para dar tranquilidad a las familias.
- Decenas de familiares permanecen congregados en las afueras de los recintos de emergencia esperando recibir de manera oficial los restos de sus seres queridos.
Movilización de socorristas y voluntarios
- Los equipos de rescate nacionales e internacionales mantienen un despliegue total en los puntos críticos donde colapsaron múltiples edificaciones de apartamentos y comercios.
- Cientos de voluntarios civiles se han sumado activamente a las labores de asistencia social y entrega de insumos básicos a todos los sobrevivientes.
- La magnitud del desastre natural ha obligado a las autoridades gubernamentales a reconfigurar por completo la logística de atención mortuoria en toda la costa.
Dolor e incertidumbre en la costa norte
La devastada comunidad de La Guaira revive momentos de profunda angustia mientras despide con honores a las víctimas de esta terrible catástrofe natural.
El ambiente en los centros habilitados está marcado por un profundo dolor ante la llegada constante de vehículos de emergencia con restos de las víctimas.
Los brigadistas mantienen la firme esperanza de localizar alguna señal de vida entre las grietas de las estructuras que sufrieron colapsos totales y parciales.
Las autoridades venezolanas coordinan el apoyo psicológico para asistir de manera prioritaria a los ciudadanos que perdieron sus hogares y a sus familiares directos.
Toda la infraestructura vial de la zona norte permanece vigilada debido a las constantes réplicas sísmicas que amenazan la estabilidad de los terrenos.
