miércoles, julio 1

María Magdalena Almánzar: De barrendería del ayuntamiento a licenciada en Derecho y analista jurídica de Supérate en Santiago.

La historia de esta destacada santiaguera se ha convertido en un referente nacional de resiliencia demostrando que la educación es la herramienta más poderosa para transformar el destino.

Un ejemplo reconocido por el Gobierno central

  • Tras años limpiando las vías públicas bajo el sol y la lluvia, María Magdalena se graduó con honores como licenciada en Derecho en la Universidad de la Tercera Edad.
  • El Ayuntamiento de Santiago reconoció su perseverancia el pasado ocho de marzo otorgándole formalmente la distinción al Mérito de la Mujer.
  • La emotiva ceremonia estuvo encabezada directamente por la vicepresidenta de la República Raquel Peña quien posteriormente la invitó al Palacio Nacional.

El camino del sacrificio y la superación

  • Nacida en la humilde calle La Muñeca de Santiago, la profesional de las leyes debió alternar sus estudios universitarios con jornadas laborales intensas.
  • Para costear sus mensualidades educativas vendía comida en el Hospedaje Yaque y recolectaba botellas plásticas junto a su hija mayor.
  • En múltiples ocasiones caminaba largas distancias a pie hasta Los Jardines Metropolitanos para asistir a clases por falta de dinero para el pasaje.

Integración formal al programa Supérate

Hoy cambio la escoba por la toga de abogada, pero llevo conmigo el orgullo de cada trabajo que realicé honradamente para poder llegar hasta aquí.

Impresionada por su admirable historia de superación personal, la directora general del programa Supérate decidió integrarla formalmente al equipo institucional de trabajo.

Actualmente, María Magdalena se desempeña con éxito como analista jurídica en las oficinas correspondientes a la Dirección Regional Cibao Norte.

Su trayectoria desmonta los comentarios desalentadores que recibió en el pasado y posiciona su antigua escoba laboral como un verdadero símbolo de dignidad familiar.

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