El Ministerio de Agricultura ejecuta una intervención masiva de más de 300 kilómetros de caminos interparcelarios como parte del programa “Abriendo Caminos”, una iniciativa que busca garantizar a los productores un acceso seguro y eficiente a sus parcelas, reducir costos de transporte y fortalecer la actividad agropecuaria en todo el país.
Trabajos avanzan en seis regionales agrícolas
Las labores se desarrollan actualmente en las regionales:
- Cibao Nordeste (Bajo Yuna)
- Castañuela
- La Vega
- Río Yabón
- Cama Larga, en El Seibo
- Montecristi
En estas zonas, las brigadas trabajan en conformación de vías, nivelación, relleno de puntos críticos, acondicionamiento de drenajes y otras acciones que mejoran la transitabilidad. Muchas de estas comunidades enfrentaban serias dificultades para trasladar insumos, equipos y cosechas debido al deterioro de los caminos.
Productores ganan rapidez, seguridad y menos pérdidas
El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, destacó que estas intervenciones buscan facilitar la salida de los cultivos para que lleguen con mayor rapidez y menor costo a los mercados.
“El mejoramiento de la infraestructura rural es una prioridad para impulsar el desarrollo del sector agropecuario, elevar la competitividad de la producción nacional y mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales”, afirmó.
Según Agricultura, la mejora de los caminos reduce pérdidas por dificultades de acceso, fortalece la logística de transporte y beneficia directamente a miles de productores y sus familias.
“Abriendo Caminos”: un eje central de la gestión
El programa, iniciado en abril, forma parte de los ejes estratégicos de la actual gestión. Su objetivo es mejorar las condiciones de los productores, permitiéndoles colocar sus productos en menor tiempo y con mayor eficiencia.
Agricultura trabaja con una ruta de acción acelerada junto a los directores regionales para ampliar la cobertura del programa y responder a las necesidades de las comunidades rurales.
Impacto esperado
- Mayor conectividad entre parcelas y centros de acopio.
- Reducción de costos de transporte.
- Menos pérdidas postcosecha.
- Incremento de la productividad agrícola.
- Mejor calidad de vida en zonas rurales.
