miércoles, julio 8

Santo Domingo, DN.- Con una composición política diversa y poco común, rasgos que llaman la atención por la diversidad de su estructura interna y una propuesta definida por sus promotores como plural, abierta y de largo alcance, fue lanzada este miércoles 8 de julio de 2026 una nueva estructura política-electoral denominada Objetivo 28.

“Con la participación de hombres y mujeres de amor y fe en el porvenir, preocupados por el rumbo de nuestro país, surge objetivo veintiocho, una coalición de fuerzas que busca integrar a dominicanos y dominicanas sin militancia partidista para impulsar una transformación social en la que el descontento y la desconfianza se convierta en optimismo y esperanza”, dice un comunicado de prensa distribuido para dar a conocer esta nueva agrupación.

Hacen énfasis en los tres ejes básicos citados como sus objetivos principales: reordenamiento urbano, educación integral, adecuada a los nuevos tiempos, y el diseño de un sistema nuevo de salud digna para todos, con atención especial a las expectativas de vida del adulto mayor.

“Objetivo veintiocho va más allá de una candidatura, va más allá de una alianza, y mucho más allá de una propuesta electoral. Lograremos una conexión simultánea de emoción y propósito, visión de futuro, y construcción nacional con el compromiso colectivo”, agrega el documento distribuido a través de redes sociales y otros mecanismos comunicacionales.

En Objetivo 28 creen que con orden, disciplina, transparencia, y planificación, puede construirse un país para beneficio de todos y todas, y así hacer realidad las columnas de sostén del desarrollo de la República Dominicana.

Quienes han anunciado el surgimiento de Objetivo 28 identifican este grupo como un proyecto político-electoral que, aunque aún en formación, comienza a captar la atención de observadores, estrategas y líderes de opinión por su estructura flexible, su discurso de renovación y su aparente capacidad para articular sectores sociales desconectados de los partidos tradicionales.

Y citan que, lejos de presentarse como un movimiento improvisado, Objetivo 28 apuesta por una estrategia de construcción progresiva, basada en la organización territorial, la incidencia comunitaria y la creación de una identidad política propia, alejada de los clásicos modelos de militancia vertical y caudillista.

El nombre no es casual: “28” hace referencia al año 2028, cuando República Dominicana celebrará sus próximas elecciones presidenciales, congresuales y municipales.

Desde ya, sus promotores definen el proyecto como una “plataforma de articulación social y política con vocación de poder”, orientada a la formación de cuadros, la capacitación ciudadana y la participación en procesos electorales locales y nacionales.

“Objetivo 28 no nace de la coyuntura, sino de la convicción de que es posible construir una fuerza política moderna, ética y funcional, que piense el país más allá de la inmediatez electoral”, explican sus coordinadores nacionales, entre los que se citan a los destacados e importantes estrategas políticos Alberto Holguín, Domingo Contreras y Charlie Núñez.

Una propuesta en construcción

En sus primeras apariciones públicas, los promotores de Objetivo 28 han destacado la importancia de formar liderazgos comunitarios, impulsar proyectos de emprendimiento social y crear espacios de diálogo intergeneracional. También han manifestado su intención de incidir en la agenda nacional mediante foros, seminarios y observatorios ciudadanos.

“El país necesita repensar su democracia desde la ciudadanía, no desde las cúpulas”, se escucha decir en uno de los materiales audiovisuales difundidos en sus redes. Esa narrativa de empoderamiento ciudadano y responsabilidad colectiva parece ser uno de los pilares que buscan diferenciar a Objetivo 28 de las ofertas existentes.

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