Estrasburgo impulsa el proyecto del euro digital
El Parlamento Europeo aprobó este jueves su posición final sobre la regulación del futuro euro digital, un paso decisivo que permitirá iniciar la próxima semana las negociaciones con los Estados miembros para cerrar el texto definitivo. La iniciativa busca ofrecer un medio de pago digital plenamente europeo y disminuir la fuerte dependencia del continente de proveedores estadounidenses como Visa y Mastercard.
Un proyecto para reforzar la autonomía europea en pagos electrónicos
El acuerdo establece las bases del euro digital, que el Banco Central Europeo (BCE) podría emitir en los próximos años si se completa el marco legal. La propuesta pretende complementar el efectivo y los sistemas privados existentes, pero con una infraestructura controlada por instituciones europeas. El eurodiputado español Fernando Navarrete, responsable del dosier, afirmó que Europa no puede seguir dependiendo de estándares y proveedores externos, calificando esta situación como un “riesgo geopolítico”.
Pagos online y offline: dos modalidades para los ciudadanos
Versión offline: privacidad similar al efectivo
La normativa contempla que el euro digital funcione tanto online como offline. La versión sin conexión operaría mediante comunicación directa entre dispositivos, sin pasar por una infraestructura central. Esto permitiría realizar pagos sin dejar registro, ofreciendo un nivel de privacidad comparable al dinero físico.
Versión online: más funciones y conexión bancaria
La modalidad online estará vinculada a una cuenta bancaria y permitirá integrar el euro digital en aplicaciones móviles de bancos o en la plataforma que desarrollará el BCE. Esta versión ofrecerá más funcionalidades y opciones para comercios y usuarios.
Mayoría amplia en el Parlamento Europeo
El pleno aprobó el mandato con 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones, lo que refleja un respaldo sólido al proyecto. El objetivo es que el marco legal esté listo antes de finalizar el año, para que el BCE pueda avanzar hacia una posible emisión del euro digital en 2029.
Un contexto geopolítico que acelera el proceso
El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca ha reforzado la preocupación europea por su dependencia en los sistemas de pago estadounidenses. Aunque existen alternativas europeas como Bizum o Wero, su adopción ha sido más lenta. Este escenario ha impulsado a la Eurocámara a cerrar filas y avanzar hacia un sistema digital propio.
Con el mandato aprobado, la Eurocámara iniciará la negociación final con los países de la UE para definir el texto definitivo. Si se logra un acuerdo antes de fin de año, Europa estaría más cerca de contar con una moneda digital pública, segura y gestionada por instituciones europeas.
