Santiago, RD — 14 de julio de 2026. El Gobierno de Japón defendió este martes a la Corte Penal Internacional (CPI) frente al plan de Estados Unidos para desmantelar el organismo, una ofensiva diplomática que ha generado preocupación entre los Estados miembros y organizaciones de derechos humanos.
Tokio responde a la campaña estadounidense
El portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, aseguró que Japón mantiene un “apoyo constante” a la CPI y subrayó que el país concede gran importancia a la erradicación de delitos graves y a la defensa del Estado de derecho.
Kihara explicó que Tokio observa con atención la campaña anunciada por Washington, que busca presionar a sus aliados para que abandonen el tribunal con sede en La Haya. El Gobierno japonés, dijo, definirá su postura “manteniendo comunicación con la CPI y con los Estados miembros”.
El plan de EE.UU.: sanciones y presión diplomática
La ofensiva estadounidense fue presentada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien anunció medidas para prohibir la entrada a Estados Unidos del personal de la CPI y aumentar las sanciones contra jueces, fiscales y organizaciones vinculadas al tribunal.
Rubio acusó a la Corte de querer convertirse en “un árbitro global sin rendición de cuentas” y adelantó que la Administración de Donald Trump convocará a embajadores extranjeros para instarlos a retirarse del organismo.
Estados Unidos no es parte del Estatuto de Roma, y en los últimos años ha sancionado a funcionarios de la CPI por investigar presuntos crímenes de guerra cometidos por personal estadounidense en Afganistán y por actuaciones contra funcionarios israelíes.
Japón, clave en la defensa del tribunal
La presidenta de la CPI, la jueza japonesa Tomoko Akane, denunció en 2025 que las sanciones estadounidenses colocaban a los funcionarios del tribunal “al mismo nivel que terroristas y narcotraficantes”.
Organizaciones como Human Rights Watch han pedido a Japón que intensifique su defensa del tribunal ante la presión creciente de Washington, señalando que la independencia de la CPI enfrenta “una presión extrema”.
Un choque diplomático con impacto global
El respaldo de Japón llega en un momento crítico para la CPI, que enfrenta cuestionamientos de una de las potencias más influyentes del mundo. La postura japonesa refuerza el bloque de países que defienden la importancia del tribunal como herramienta para combatir crímenes de guerra y garantizar justicia internacional.
Tokio insiste en que seguirá observando las acciones de Estados Unidos y mantendrá su compromiso con la CPI, en un escenario que podría redefinir el equilibrio diplomático en torno a la justicia internacional.
