El obispo Andrés Napoleón Romero Cárdenas afirmó que la importante presa de Monte Grande continúa siendo una promesa incompleta para la región suroeste.
Por lo tanto, el religioso sostuvo que la obra solo alcanzará sus objetivos finales cuando se construyan formalmente todos los canales de riego agrícolas.
Sin duda, el embalse representa un avance significativo al evitar graves inundaciones pero aún no genera la riqueza esperada por los campesinos locales.
En consecuencia, el monseñor instó a las autoridades gubernamentales a completar la totalidad del proyecto integral para transformar verdaderamente la economía de Barahona.
Las obras complementarias pendientes y el impacto económico regional
- Por consiguiente, la construcción de la central hidroeléctrica y el acueducto regional resultan indispensables para cumplir las promesas asumidas con el pueblo.
- Asimismo, las autoridades pasadas y presentes conocían perfectamente que inaugurar únicamente el muro principal no significaba concluir la ambiciosa infraestructura.
- Es decir, los agricultores del Suroeste continúan esperando las infraestructuras de canalización para convertir el agua almacenada en producción y empleos directos.
- Además, el Estado dominicano está éticamente obligado a finalizar la magna inversión pública para evitar dejar la obra a mitad de camino.
El compromiso ambiental de la Iglesia católica y el cuidado territorial
Obviamente, defender los recursos naturales y velar por el desarrollo comunitario constituye una misión pastoral permanente que no se apaga con el tiempo.
Por lo tanto, monseñor Romero aseguró que continuará siendo una voz firme en favor de la presa de Monte Grande desde La Vega.
