El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, hizo un firme llamado contra la corrupción y la ostentación.
Por lo tanto, durante las fiestas patronales de Santa Ana en Licey al Medio, el prelado instó a construir una sociedad con más humildad.
Sin duda, el religioso criticó la cultura del consumismo y advirtió que la soberbia se ha convertido en una grave enfermedad social.
En consecuencia, el monseñor exhortó a las personas de bien a no quedarse calladas frente a las injusticias que afectan al país.
Los valores éticos y el rol de los líderes religiosos
- Por consiguiente, la comunidad cristiana debe ser un reflejo claro de austeridad, honestidad y servicio para toda la sociedad dominicana.
- Asimismo, el arzobispo abordó las denuncias sobre miembros de la iglesia señalando que tales hechos afectan la credibilidad de la institución.
- Es decir, apoyarse firmemente en la palabra de Dios resulta fundamental para encontrar orientación y luz frente a la incertidumbre actual.
- Además, el líder eclesiástico condenó la obsesión por el dinero y el lujo mientras persisten amplias necesidades económicas en la población.
El compromiso ciudadano frente a los males sociales
Obviamente, promover la justicia y la honestidad resulta totalmente indispensable para transformar la sociedad y superar la cultura de la apariencia.
Por lo tanto, la Iglesia católica mantendrá su voz activa para impulsar los cambios morales y éticos que requiere la nación.
