El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, celebra una eucaristía especial por el undécimo aniversario del Servicio Nacional de Salud hoy
El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, presidió este viernes la eucaristía en conmemoración del undécimo aniversario del Servicio Nacional hoy.
En su mensaje, llamó a los profesionales de la salud a cuidar la vida y a ejercer su vocación con mucha sensibilidad, amor y esperanza.
Morel Diplán comparó la labor de médicos y enfermeras con la del sembrador del evangelio para destacar la misión de proteger y hacer florecer vida
El prelado afirmó que el médico que trabaja por la salud alineado con la vida, siendo este el valor más grande regalado por Dios.
Destacó que la misión de cuidar la vida, protegerla y acompañar a esa persona en su situación es algo sumamente valioso, trascendental y muy especial.
«La medicina, los medicamentos y las terapias sanan, pero el amor sana mucho más rápido; es un elemento mucho más sanador para todos los pacientes».
El arzobispo exhortó al personal médico a evitar tratar a los pacientes como clientes para no perder nunca la esencia de su gran servicio
Morel Diplán señaló que los médicos también son sembradores de esperanza, ya que los enfermos llegan a los centros de salud confiando en recuperar bienestar.
Advirtió que, si un médico pesimista o frustrado, termina apagando la vida de los demás, pues la esperanza es un elemento que da vida.
Finalmente, invitó a los servidores de salud a reafirmar el compromiso de brindar una atención basada siempre en el respeto, la dignidad y la excelencia.
