Ucrania denunció este domingo un ataque aéreo masivo lanzado por Rusia durante la madrugada, con ocho misiles y 136 drones de ataque que golpearon varias regiones del país y dejaron víctimas civiles, daños en infraestructuras y múltiples incendios.
Un ataque coordinado con misiles guiados y drones Shahed
La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia empleó un misil guiado Kh‑59/69 desde el mar Negro y siete misiles balísticos Iskander‑M/S‑400 lanzados desde las regiones rusas de Briansk, Kursk y Voronezh. Además, desplegó 136 drones Shahed, junto a modelos Gerbera, Italmas y Parody, utilizados para saturar las defensas aéreas ucranianas.
Las defensas ucranianas aseguraron haber derribado más de 100 drones y neutralizado la mayoría de los misiles, aunque dos misiles balísticos y 27 drones lograron impactar en 18 zonas distintas del país.
Impactos en Kiev: tres heridos y daños en infraestructura
Misiles golpean varios distritos de la capital
Uno de los misiles balísticos alcanzó Kiev, donde se registraron daños en los distritos Desnianski, Shevchenkivski y Solomianski. Las autoridades locales confirmaron tres civiles heridos, entre ellos una mujer y dos hombres; uno de ellos tuvo que ser hospitalizado.
Járkov sufre un ataque mortal con drones
En Járkov, un dron impactó en una vivienda y provocó la muerte de una persona y heridas a otras nueve, incluidos dos niños, según el alcalde Ihor Terejov. La ciudad, una de las más golpeadas desde el inicio de la guerra, volvió a experimentar una noche de explosiones y emergencias.
Regiones del sur y este también bajo fuego
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó que además de Kiev y Járkov, Rusia atacó las regiones de Jersón, Donetsk, Dnipró, Sumi, Odesa, Mikoláyiv, Cherníguiv y Zaporiyia, en una ofensiva que busca desgastar la capacidad defensiva del país. Zelenski reiteró la necesidad urgente de más sistemas de defensa antibalística por parte de los aliados occidentales.
Una escalada sostenida de ataques rusos
Durante la última semana, Rusia lanzó casi 1.700 drones, más de 1.630 bombas aéreas guiadas y 95 misiles, según datos oficiales ucranianos. La intensidad de los ataques confirma una estrategia rusa centrada en el terror aéreo y la presión constante sobre ciudades clave.
Sin señales de desescalada
Los ataques de este domingo muestran que la guerra entra en una fase de mayor alcance y precisión, con ambos bandos utilizando drones y misiles para golpear objetivos lejos de la línea del frente. Las autoridades ucranianas advierten que la población civil sigue siendo la más afectada por la ofensiva rusa.
