Azua, R.D.– Un conflicto familiar por la repartición de una herencia terminó en una brutal agresión en la que un hombre casi le saca los ojos a su propio hermano. La víctima, identificada como Juan Luis Escanio, presentó una querella ante la Fiscalía de Azua y pidió protección ante el temor de que la violencia escale nuevamente.
La disputa familiar que terminó en agresión
Según el reporte, el enfrentamiento ocurrió en medio de una discusión por la división de bienes familiares. Juan Luis Escanio, comerciante dedicado a la venta de empanadas, aseguró que su hermano Luis Escanio y un sobrino lo golpearon repetidamente, provocándole lesiones visibles en el rostro, especialmente alrededor de los ojos.
El afectado afirmó que teme por su seguridad y que la tensión entre los familiares ha aumentado en los últimos meses debido a la falta de acuerdos sobre la herencia.
Medida de coerción cuestionada por la víctima
Libertad con presentación periódica
Tras la denuncia, las autoridades dejaron en libertad a Luis Escanio bajo la medida de presentación periódica por seis meses, decisión que el denunciante considera insuficiente para garantizar su integridad física. Juan Luis Escanio expresó su inconformidad y aseguró que continúa expuesto a nuevos episodios de violencia.
Lesiones y evidencia de la agresión
La víctima presenta golpes severos en el rostro, especialmente alrededor de los ojos, lo que evidencia la fuerza con la que fue atacado. Escanio sostuvo que el conflicto ha llegado a niveles peligrosos y que teme que la situación pueda terminar en una tragedia si no se interviene de manera efectiva.
Llamado a las autoridades y a la familia
Juan Luis Escanio pidió a sus familiares y a las autoridades buscar una solución pacífica que permita dividir la herencia sin más violencia. Aseguró que está dispuesto a participar en cualquier proceso de mediación que evite nuevos enfrentamientos y preserve la estabilidad familiar.
