Me siento estafado. Estoy pagando dos veces y, hasta tres, por los servicios que debe ofrecerme el Estado. Chequee: Recibo el servicio de agua durante tres días a la semana. Al mes suman 12 días, pero en esos tres días el servicio no se mantiene 24 horas, sino de 4 a 6 horas, pero lo tengo que pagar como si recibiera 30 días y 24/7. Sucede lo propio con la factura eléctrica. Pago por 30 días de energía, pero todos los días el servicio es suspendido, sin explicación por períodos que oscilan entre 10 minutos y 6 horas. No se me reembolsa un centavo. No se explican razones para las suspensiones.
La factura, en vez de disminuir, se eleva todos los meses, sin que cambie mi rutina, ni aumente mi consumo.
Para no cansarle, demos una mirada al servicio de recogida de basura. Me sucede igual. Pago cada treinta días, y siempre meses adelantados, un servicio que se me ofrece UNA VEZ a la semana, 4 veces al mes, y en ocasiones una vez cada 15 días. Gracias a Dios con ninguno de estos servicios me atraso, porque, como ciudadano consciente, sé que debo pagar por cada uno de estos. Lo que me hace sentir burlado y estafado, es que con todas esas fallas, no haya una autoridad que me ofrezca, a mí y a todos los ciudadanos que como yo somos afectados por esas deficiencias, una explicación o una compensación por sus faltas.
Para el agua debo tener cisterna o tinaco. Para la energía inversor o planta eléctrica y la basura tengo que sacarla, en ocasiones, hasta encontrar un contenedor de los pocos que existen en algunas vías de la ciudad, cuando el servicio tarda más de una semana. Sin embargo la pago religiosamente.
Entiendo que usted, al leer estas Expresiones, coincida conmigo en que también sufre del mismo mal, pero ¿es justo callar y seguir pagando un mes, por un servicio de 12 días de agua, 4 días de recogida de basura o de apagones constantes e inexplicables? No sé en su caso, pero en el sector donde resido: NO SIEMPRE FUE ASI. Siento que estoy pagando la deficiencia.
