Tensiones internas y reclamos por transparencia marcan el torneo de baloncesto de Santiago
El torneo de baloncesto de Santiago enfrenta un nuevo episodio de tensión entre la Asociación de Baloncesto de Santiago (ABASACA), la empresa de cable Mi Cable, propiedad de Víctor Pérez, y el canal Luna TV, que ha transmitido partidos sin recibir el pago acordado. El conflicto, que ha escalado en las últimas semanas, involucra reclamos por derechos de transmisión, presiones internas y denuncias de intimidación contra el medio televisivo.
Mi Cable quiere pagar la transmisión, pero ABASACA exige control total
Según fuentes vinculadas al proceso, Mi Cable habría manifestado su disposición de pagar la transmisión directamente a Luna TV, canal que ha cubierto varios partidos del torneo. Sin embargo, ABASACA se opone a que el pago se realice de manera directa, argumentando que los derechos de transmisión deben gestionarse exclusivamente desde la institución.
Esta postura ha generado fricciones, ya que el canal asegura que ha transmitido juegos sin recibir compensación y que la liga mantiene un control estricto sobre los ingresos relacionados con la difusión del torneo.
Luna TV denuncia presiones y actos de intimidación
El canal afirma que fue intimidado por un dirigente de ABASACA
Representantes de Luna TV confirmaron que, tras transmitir partidos sin recibir pago, un dirigente identificado como José Luis Aracena habría acudido al canal para “presionar” y exigir que se detuviera la transmisión hasta que ABASACA autorizara cualquier acuerdo económico.
El hecho generó preocupación en el medio televisivo, que considera que la situación afecta la libertad de cobertura y la transparencia en el manejo de los derechos del torneo.
Los Aracena intervienen en un conflicto que no les corresponde directamente
Aunque el conflicto principal involucra a ABASACA, Mi Cable y Luna TV, miembros de la familia Aracena han asumido un rol protagónico en la disputa. De acuerdo con fuentes internas, su intervención responde a la intención de mantener el control histórico sobre la estructura comercial y operativa del torneo, evitando que acuerdos externos se realicen sin supervisión de la liga.
Dirigentes consultados señalan que la resistencia a que Mi Cable pague directamente a Luna TV podría estar vinculada a temores de perder influencia, control de ingresos y capacidad de negociación en futuras transmisiones.
¿Qué hay detrás del conflicto?
Control de derechos y manejo de ingresos
El punto central del pleito es quién administra el dinero de la transmisión. Si Mi Cable paga directamente al canal, ABASACA pierde control sobre:
- Derechos de transmisión
- Ingresos por publicidad
- Negociaciones futuras
- Manejo de la imagen del torneo
Por eso la institución insiste en que todo acuerdo debe pasar por su estructura.
Preocupaciones por transparencia
Productores y técnicos vinculados al torneo señalan que permitir pagos directos aumentaría la transparencia sobre cuánto se cobra y cómo se distribuyen los ingresos. Ese escenario, según fuentes, no favorece a quienes han manejado el negocio internamente por años.
El conflicto continúa sin solución clara
Hasta el momento, no se ha informado de un acuerdo definitivo entre las partes. Luna TV mantiene su postura de que debe recibir el pago correspondiente por las transmisiones realizadas, mientras Mi Cable insiste en honrar su compromiso económico. ABASACA, por su parte, sostiene que cualquier negociación debe pasar por la institución.
El conflicto ha generado preocupación entre fanáticos, patrocinadores y equipos, quienes temen que la disputa afecte la continuidad y calidad de la cobertura del torneo.
