Zaporizhzhia, Ucrania — 6 de agosto de 2026. Rusia intensificó en las últimas horas una serie de ataques con drones kamikaze contra zonas residenciales de Zaporizhzhia, en una estrategia que autoridades ucranianas describen como “safaris de terror” destinados a sembrar miedo entre la población civil. El presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó ampliar el uso de aeronaves no tripuladas en áreas urbanas mientras continúa la ofensiva en el frente sur.
Drones rusos recorren barrios enteros en busca de objetivos civiles
Según el mando militar ucraniano, los drones rusos realizaron vuelos prolongados sobre varios distritos de Zaporizhzhia, atacando edificios, vehículos y zonas donde se encontraban civiles. Los operadores rusos, afirman las autoridades, parecen actuar con libertad para seleccionar blancos en tiempo real, lo que ha llevado a describir estos ataques como “safaris”, una táctica diseñada para generar terror psicológico.
El gobernador regional confirmó que los ataques dejaron heridos, daños en viviendas y cortes temporales de electricidad.
Ucrania denuncia una campaña deliberada de terror
El Ministerio de Defensa ucraniano acusó al Kremlin de intensificar los ataques contra civiles como represalia por los avances de Kiev en el frente oriental. Voceros militares señalaron que Rusia está utilizando drones de reconocimiento modificados para portar explosivos, lo que les permite recorrer grandes áreas antes de impactar.
“No buscan objetivos militares. Buscan sembrar miedo”, afirmó un portavoz ucraniano.
Zaporizhzhia, una región clave bajo fuego constante
La región de Zaporizhzhia, donde se encuentra la mayor central nuclear de Europa, ha sido uno de los puntos más golpeados por la ofensiva rusa. Aunque la línea del frente se mantiene estable, los ataques con drones y artillería han aumentado en frecuencia, afectando especialmente a comunidades cercanas a la capital regional.
Organismos humanitarios alertan que la población vive bajo estrés constante y que los ataques nocturnos se han vuelto rutinarios.
Reacción internacional y advertencias sobre escalada
Varios gobiernos europeos condenaron los ataques y advirtieron que el uso de drones contra civiles podría constituir crímenes de guerra. Analistas militares señalan que Rusia está ampliando su arsenal de drones de fabricación propia y que esta táctica podría replicarse en otras ciudades ucranianas.
Estados Unidos reiteró su apoyo a Ucrania y anunció que acelerará la entrega de sistemas antidrones para reforzar la defensa aérea.
Conclusión
Los “safaris” de drones rusos en Zaporizhzhia representan una nueva fase de la ofensiva del Kremlin, centrada en el terror psicológico y el castigo a la población civil. Mientras Ucrania denuncia una campaña deliberada de miedo, la comunidad internacional observa con preocupación una escalada que podría extenderse a otras regiones del país.
