Unos 780 estudiantes del Centro Educativo Rafaela Jiminián de la Cruz, en Cienfuegos, Santiago, comenzarían el nuevo año escolar sin instalaciones.
El plantel fue desalojado hace más de un año debido a problemas estructurales y todavía permanece en proceso de reconstrucción actualmente.
Las autoridades educativas habían previsto concluir los trabajos antes del inicio del año escolar 2026-2027, pero la obra continúa retrasada.
El calendario escolar establece que las clases comenzarán el próximo 24 de agosto, aumentando la preocupación entre estudiantes, padres y docentes.
Obra permanece retrasada
José Brito, presidente de la ADP en Santiago Oeste, informó que el desalojo del plantel ocurrió el 22 de mayo.
Brito, quien también trabaja en el centro educativo desde hace más de 25 años, cuestionó el ritmo actual de los trabajos.
El dirigente magisterial consideró poco probable que los estudiantes puedan regresar al plantel durante los primeros meses del nuevo año escolar.
Según explicó, la comunidad educativa esperaba retornar a las instalaciones, pero el avance observado genera dudas sobre el cumplimiento de esa expectativa.
Padres amenazan con realizar protestas
Durante una asamblea celebrada con padres de estudiantes, las familias expresaron preocupación por la situación y reclamaron una solución definitiva.
Los padres advirtieron que podrían realizar protestas públicas para exigir condiciones adecuadas que permitan a sus hijos recibir clases nuevamente.
La comunidad educativa considera necesario acelerar los trabajos para evitar que los estudiantes continúen recibiendo docencia en espacios prestados.
ADP reclama respuestas a las autoridades
José Brito afirmó que la ADP ha realizado ruedas de prensa, visitas oficiales y reuniones para conocer los avances.
El gremio también ha sostenido encuentros con ingenieros, contratistas y responsables de infraestructura educativa para evaluar la situación actual del plantel.
Recientemente, representantes educativos se reunieron con el contratista y Alexis Sosa, responsable regional de Infraestructura Escolar, para revisar los trabajos.
Brito cuestionó el cumplimiento de los compromisos asumidos por las autoridades responsables de ejecutar la reconstrucción del centro educativo en Santiago.
Clases en espacios prestados
Durante el pasado año escolar, las autoridades habilitaron espacios en otros centros educativos para garantizar temporalmente la enseñanza de los estudiantes afectados.
Uno de los lugares utilizados fue el Politécnico Ramón Dubert Novo, donde los alumnos compartieron instalaciones con otros estudiantes.
Según Brito, esa alternativa provocaba pérdidas de aproximadamente dos horas de clases diariamente debido a la necesidad de compartir espacios.
El dirigente explicó que las dificultades afectaron el desarrollo normal de la jornada educativa durante el pasado año escolar en Santiago Oeste.
Repetir alternativa afectaría a otros estudiantes
Brito señaló que repetir el modelo de aulas prestadas durante este nuevo año escolar podría generar inconvenientes para otros centros educativos.
El dirigente explicó que utilizar nuevamente instalaciones compartidas provocaría afectaciones en las jornadas académicas de estudiantes pertenecientes a esos planteles.
La comunidad educativa espera que las autoridades encuentren una solución antes del inicio de clases programado para el próximo 24 de agosto.
Mientras avanzan los trabajos, padres y docentes mantienen preocupación por garantizar espacios adecuados para los 780 estudiantes matriculados en este centro.
La situación del plantel mantiene la atención de la comunidad educativa, que reclama acelerar la reconstrucción para recuperar las instalaciones escolares.
Las autoridades deberán definir una alternativa que permita garantizar la continuidad educativa mientras concluyen los trabajos de reconstrucción del centro.
