El evento, que tuvo lugar en Santo Domingo, reunió a figuras del entretenimiento y generó un fuerte impacto emocional y espiritual.
La transmisión se convirtió en un espacio de adoración intensa, donde varios participantes oraron, lloraron y expresaron su conexión espiritual.
Un momento especialmente conmovedor fue cuando el productor y presentador Santiago Matías rompió en llanto dentro de la casa.
Los organizadores y participantes coincidieron en que la tecnología ha permitido que el evangelio llegue más lejos que nunca, especialmente en tiempos de dificultad.
