El Baloncesto Superior de Santiago no es un torneo cualquiera, es un patrimonio deportivo y social de la ciudad, una marca construida durante décadas gracias al esfuerzo de dirigentes, clubes, atletas, patrocinadores y una fanaticada que llena la Gran Arena del Cibao año tras año.
Por eso resulta preocupante que una institución del prestigio de la Asociación de Baloncesto de Santiago (ABASACA) aparezca vinculada a una controversia pública relacionada con la transmisión televisiva del torneo, presuntamente por una deuda cuyo origen aún no ha aclarado y que se presume es de un comercializador.
Más allá de quién tenga la responsabilidad —si corresponde al comercializador o a la propia institución—, el daño ya está hecho. Cuando un canal de televisión anuncia públicamente que abandona la transmisión por un supuesto incumplimiento económico, la imagen afectada no es únicamente la del comercializador, la primera institución que recibe el golpe mediático es ABASACA y, con ella, el Baloncesto Superior de Santiago.
La credibilidad también se administra, y una marca tan importante no puede permitirse que situaciones administrativas o comerciales terminen convirtiéndose en escándalos públicos.
ABASACA es una de las instituciones deportivas más prestigiosas de la República Dominicana, cada año moviliza a más de cinco mil atletas en sus diferentes categorías de formación y organiza el torneo superior más exitoso del país, un evento que durante los últimos años ha sido el espectáculo deportivo que más público ha congregado en la Gran Arena del Cibao.
Precisamente por ese prestigio, la institución debe ser mucho más rigurosa al momento de seleccionar y supervisar a quienes asumen la comercialización de su principal producto.
En el pasado, el torneo contó con transmisiones de importantes grupos de comunicación, canales de amplia audiencia, cadenas radiales de prestigio y empresas con capacidad técnica contribuyeron al crecimiento del evento y a fortalecer su presencia dentro y fuera del país.
El año pasado se logró una plataforma importante que incluía transmisión para la diáspora en Nueva York, difusión por YouTube y presencia en Luna TV, una señal con experiencia en grandes eventos deportivos nacionales, esa proyección debía representar un paso hacia adelante, nunca convertirse en motivo de conflicto.
La misma situación ocurrió en el pasado con otros medios como canal 25, ahora Telemedios, el Canal 55, el grupo de comunicaciones CAM, Teleuniverso Canal 29, el grupo Medrano entre otros medios de importancia de Santiago y el país, inclusive en otras directivas.
Si realmente el problema responde al incumplimiento de un comercializador, entonces ABASACA debe salir a explicarlo de forma transparente, el silencio solo alimenta rumores, especulaciones y cuestionamientos que terminan golpeando la reputación de una institución que durante años ha trabajado por construir un torneo ejemplar.
No basta con organizar buenos partidos, hoy la imagen institucional también se juega fuera de la cancha, la credibilidad, la confianza de los patrocinadores y el respeto de los medios de comunicación forman parte del espectáculo.
Ningún patrocinador quiere asociar su marca a conflictos públicos., ningún canal de televisión desea verse envuelto en controversias económicas, y ningún fanático merece enterarse de estos problemas por comunicados o publicaciones en redes sociales.
Lo más preocupante es que se trata de una situación que, de confirmarse, pudo haberse evitado mediante el diálogo y la planificación, un conflicto de esta naturaleza jamás debió trascender al escenario público.
Desde Cibao Noticias defendemos el Baloncesto Superior de Santiago y todos los eventos que se realizan desde su institución, rectora por lo que hacemos un llamado respetuoso, pero firme, a la directiva de ABASACA para que aclare cuanto antes esta situación, la transparencia fortalece las instituciones; el silencio las debilita.
El Baloncesto Superior de Santiago es demasiado grande para verse empañado por conflictos administrativos o comerciales, su historia, su impacto económico, su aporte al deporte y su importancia para Santiago obligan a proteger su imagen con el mismo compromiso con el que se protege el espectáculo dentro de la cancha.
Porque cuando se afecta la credibilidad del torneo, pierde ABASACA, pierden los clubes, pierden los patrocinadores, pierden los medios de comunicación, pero sobre todo y para nosotros lo más importante pierden los miles de niños y jóvenes que ven en esta institución un ejemplo de organización deportiva. Y, sobre todo, pierde Santiago.
La grandeza de una institución no solo se demuestra levantando trofeos, sino también enfrentando los problemas con responsabilidad, transparencia y respeto hacia quienes durante décadas han convertido al Baloncesto Superior de Santiago en uno de los eventos deportivos más importantes de toda la República Dominicana.
