jueves, junio 25

Santiago, RD — 25 de junio de 2026. La eliminación de la selección de República Checa del Mundial 2026 desató una fuerte tormenta de críticas en el país. El equipo cayó 0-3 ante México en el Estadio Azteca y cerró su participación como último del Grupo A, un golpe inesperado para una selección que regresaba a una Copa del Mundo después de 20 años.

Un regreso al Mundial que terminó en fiasco

La expectativa era alta. El grupo —compartido con México, Corea del Sur y Sudáfrica— parecía accesible para competir por un boleto a los dieciseisavos. Sin embargo, la selección checa nunca encontró su ritmo y quedó expuesta desde el primer partido.

Karel Poborsky, una de las grandes figuras del fútbol checo, fue contundente: el equipo falló en lo físico, en lo táctico y en la búsqueda de una alineación estable, lo que dejó al descubierto las carencias del proyecto.

Críticas internas: “Perdimos el rumbo desde el inicio”

El exinternacional Michal Kadlec también cuestionó el desempeño del equipo. Señaló que Chequia se desorientó en los duelos iniciales ante Corea del Sur y Sudáfrica, comprometiendo cualquier posibilidad de avanzar.

Kadlec lamentó que, pese a no enfrentar rivales de élite mundial, la selección terminara última del grupo, un reflejo —dijo— del estancamiento del fútbol checo.

El seleccionador Koubek admite fallos: “Cometimos errores estúpidos”

El entrenador Miroslav Koubek asumió parte de la responsabilidad y calificó como “errores estúpidos” las fallas que costaron goles decisivos. También atribuyó la caída al cansancio acumulado por los largos desplazamientos entre sedes, algo que —según él— afectó el rendimiento físico del plantel.

Koubek defendió su decisión de dejar fuera a Patrik Schick y apostar por Adam Hlozek, argumentando que el delantero llegaba en mejor condición física para el plan ofensivo. Además, criticó la logística del torneo, asegurando que México no tuvo que viajar tanto como el resto de los equipos del grupo.

Un diagnóstico preocupante: “El fútbol checo se quedó atrás”

El lateral Vladimír Coufal fue directo: el fútbol checo necesita una reactivación profunda, no solo en la selección absoluta, sino en la formación de nuevas generaciones. La eliminación dejó claro que el país enfrenta un rezago competitivo que ya no puede ignorarse.

¿Qué viene ahora para Chequia?

La federación deberá evaluar el futuro del proyecto deportivo. Koubek aseguró que cumplirá su contrato, pero la presión pública y mediática crece. El fracaso en un grupo considerado accesible encendió las alarmas y abrió un debate nacional sobre la necesidad de modernizar el estilo de juego, mejorar la preparación física y elevar el nivel técnico de los jugadores.

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