Karl-Anthony Towns cumplió la promesa más importante de su vida: dedicarle un campeonato de la NBA a su madre, Jacqueline Cruz-Towns, fallecida en 2020 por complicaciones de COVID-19. El pívot de ascendencia dominicana alcanzó la cima del baloncesto con los New York Knicks y convirtió su triunfo en un homenaje profundamente personal.
Un título que trasciende lo deportivo
El campeonato de los Knicks no solo marcó un hito para la franquicia; también cerró un ciclo emocional para Towns. Después de años de lesiones, críticas y momentos difíciles, el jugador finalmente logró el objetivo que había prometido cumplir en honor a su madre.
Un mensaje directo al cielo
Durante la celebración, Towns no pudo contener las lágrimas. “Gracias, mamá. Aprecio que me hayas conseguido uno”, expresó en la entrevista posterior al partido, dedicando el triunfo a la mujer que lo acompañó en cada etapa de su vida.
Su impacto en la cancha fue más allá de los números
Aunque sus estadísticas ofensivas no fueron las más llamativas de la serie, Towns asumió una de las tareas más complejas: defender a Victor Wembanyama, considerado el talento generacional de la NBA. Su intensidad física, disciplina defensiva y capacidad para desgastar al francés fueron claves para que Nueva York levantara el trofeo.
Resiliencia como sello de su carrera
“Uno trabaja toda la vida para este momento… Me levanté incluso cuando estaba en el barro. Seguí confiando en Dios, en mi fe y en mi trabajo”, dijo Towns al reflexionar sobre su camino hacia el título.
La presencia de su madre en cada paso
Días antes del campeonato, Towns confesó haber sentido la presencia de su madre durante el primer juego de la final ante los Spurs. Describió una “calma y paz” que lo acompañó durante el encuentro, una sensación que atribuyó directamente a ella.
Un momento que lo hizo “sentirse como un niño”
“Me sentí como si la estuviera viendo en las gradas… Fue reconfortante”, dijo al recordar esa experiencia emocional que marcó el inicio de la serie.
República Dominicana celebrará con él
Towns anunció que llevará el trofeo Larry O’Brien a República Dominicana para compartirlo con los fanáticos que lo han apoyado desde sus inicios. Santiago —ciudad natal de su madre— será una de las primeras paradas, junto a Santo Domingo, La Romana y otras localidades.
