22 de agosto de 2026. El Banco Popular Dominicano fue ratificado nuevamente como la empresa más sostenible del país, según la edición 2026 del ranking Empresas Más Sostenibles de América Central y República Dominicana, elaborado por la revista Summa. La entidad también se posicionó en la sexta posición regional, entre más de 100 organizaciones evaluadas en siete países.
Un reconocimiento que reafirma liderazgo y coherencia institucional
El ranking, publicado este 21 y 22 de agosto, confirma la continuidad del desempeño del Popular, que ya había ocupado el primer lugar nacional en 2025. La evaluación destaca a las empresas que integran la sostenibilidad como parte esencial de su estrategia corporativa, con iniciativas que generan valor económico, social y ambiental.
Metodología: evaluación regional con más de 1,200 líderes empresariales
Un estudio amplio y representativo
El informe se basó en un sondeo realizado entre el 15 de abril y el 15 de mayo de 2026, con la participación de 1,200 empresarios, altos ejecutivos y líderes de distintos sectores económicos. Los participantes evaluaron indicadores de desempeño, compromiso ambiental, impacto social y gobernanza corporativa.
Los resultados reflejan una tendencia clara en la región:
- 97 % de los encuestados considera que su empresa está comprometida con la sostenibilidad.
- 98 % afirma sentirse inspirado por formar parte de una organización sostenible.
Resultados que consolidan la visión sostenible del Popular
Gestión responsable y valor duradero
La publicación resalta que las empresas mejor posicionadas son aquellas que integran la sostenibilidad en su modelo de gestión. En ese contexto, el presidente ejecutivo del Banco Popular, Christopher Paniagua, afirmó que el compromiso de la entidad “guía nuestra visión de crear valor duradero, generar confianza en los grupos de interés y apoyar el desarrollo responsable que impulsa el progreso de la nación”.
Impacto regional: referencia para inversionistas y reguladores
El desempeño del Popular en este ranking influye positivamente en la percepción de riesgo, reputación y confianza que inversionistas, clientes y reguladores asignan a la entidad. La posición alcanzada refuerza su liderazgo en prácticas ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), en un contexto donde la sostenibilidad es cada vez más determinante para la competitividad empresarial.
