Santo Domingo, RD — 13 de agosto de 2026. La deuda pública consolidada de República Dominicana alcanzó US$83,797.9 millones al cierre de junio de 2026, según datos publicados por el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES). El incremento mantiene la tendencia ascendente del endeudamiento y eleva la presión sobre las finanzas públicas en un contexto de mayores compromisos fiscales.
Cómo está compuesta la deuda pública
La deuda consolidada incluye los compromisos del Sector Público No Financiero (SPNF) y del Banco Central de la República Dominicana (BCRD):
- SPNF: US$67,370.7 millones (80.4 % del total)
- BCRD: US$16,427.2 millones (19.6 % del total)
El monto consolidado también incorpora la deuda intergubernamental del Banco Central.
El peso sobre la economía: casi 60 % del PIB
En relación con el Producto Interno Bruto (PIB):
- La deuda del SPNF equivale al 47.9 % del PIB.
- La deuda del BCRD representa el 11.7 % del PIB.
En conjunto, la deuda pública consolidada asciende al 59.5 % del PIB, una proporción que refleja la creciente presión sobre las cuentas fiscales del país.
Una década de crecimiento acelerado
En junio de 2016, la deuda pública consolidada era de US$40,415.9 millones, equivalente al 53.2 % del PIB. Diez años después, el país acumula US$43,382 millones adicionales, lo que representa un aumento de 6.4 puntos porcentuales en la relación deuda/PIB.
Intereses consumen más de una cuarta parte de los ingresos tributarios
Aunque la relación deuda/PIB es un indicador clave, los economistas advierten que no basta para medir la sostenibilidad fiscal. En el presupuesto inicial de 2026, el pago de intereses representa el 26.2 % de los ingresos tributarios, una proporción que podría variar cuando se publique el presupuesto reformulado.
Este peso creciente reduce el margen para inversión pública y obliga a fortalecer la disciplina fiscal, mejorar la eficiencia del gasto y evitar que los desequilibrios se traduzcan en mayores cargas tributarias.
Presión sobre las finanzas públicas
El crecimiento sostenido del endeudamiento implica:
- Mayor gasto en intereses.
- Menor espacio para políticas sociales y de inversión.
- Necesidad de reformas que garanticen estabilidad fiscal.
Expertos coinciden en que contener la deuda requiere decisiones estructurales y una gestión más eficiente del gasto público.
