Santiago, RD — El precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) bajó un 0.25 %, hasta los 76.6 dólares por barril, tras confirmarse que 12.5 millones de barriles cruzaron con éxito el estrecho de Ormuz durante la noche, un movimiento que refuerza la percepción de normalización en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.
Reapertura de Ormuz impulsa alivio en el mercado
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, informó que el tránsito de crudo por Ormuz se realizó sin interferencias iraníes, un hecho que los operadores interpretan como señal de que el acuerdo de paz provisional entre Washington y Teherán comienza a generar efectos tangibles.
La reapertura parcial del corredor marítimo ha reducido la prima de riesgo geopolítico que presionó los precios durante meses. CENTCOM confirmó que todas las restricciones marítimas fueron levantadas, lo que permitió que petroleros previamente varados retomaran su ruta hacia los mercados internacionales.
Impacto inmediato en los precios del crudo
Aunque el flujo de barriles por Ormuz representa un alivio para la oferta global, el mercado reaccionó con una ligera caída. Los contratos de futuros del WTI para julio retrocedieron 0.19 dólares respecto al cierre anterior.
En el balance semanal, el crudo acumula una pérdida cercana al 11 %, presionado por el avance diplomático entre Estados Unidos e Irán y la expectativa de una mayor estabilidad en el suministro.
Analistas advierten que la normalización será lenta
Expertos de Energy Aspects señalaron que, aunque el tránsito mejora, el tráfico marítimo no regresará de inmediato a los niveles previos al conflicto. La Agencia Internacional de Energía (AIE) coincide y advierte que la producción y las exportaciones iraníes podrían tardar meses en recuperarse plenamente.
Además, la AIE recortó en 700,000 barriles diarios su previsión de consumo global para 2026, reflejando un mercado aún frágil pese al acuerdo político.
Un acuerdo que redefine el tablero energético
El memorando entre Washington y Teherán incluye:
- Un fondo regional de reconstrucción para Irán de 300,000 millones de dólares.
- La liberación de 24,000 millones en fondos iraníes congelados.
- El compromiso de ambas partes de poner fin a las hostilidades y avanzar hacia un pacto nuclear definitivo en un plazo de dos meses.
Este avance diplomático ha reducido la tensión en el mercado energético, pero también ha generado críticas internas en Estados Unidos, especialmente desde el ala dura republicana.
El retroceso del WTI refleja un mercado que comienza a descontar el riesgo geopolítico tras la reapertura de Ormuz. Sin embargo, la recuperación total del flujo petrolero y la estabilidad del suministro dependerán de la implementación efectiva del acuerdo entre Estados Unidos e Irán y de la capacidad de la región para sostener la tregua.
