A tres semanas de las intensas lluvias e inundaciones en el municipio de Gaspar Hernández el buen clima ha cambiado el panorama del desastre.
El Gobierno dominicano a través de diferentes instituciones está trabajando para solucionar rápida y eficientemente los inconvenientes causados por el desborde del río Joba.
La noticia que ha llevado esperanza a los residentes es que las autoridades dragarán el río Joba y desalojarán las viviendas en peligro inminente.
El alcalde Abelito Suriel informó que el presidente Luis Abinader estuvo informado desde el primer día sobre toda la situación ocurrida en la zona.
Las autoridades han entregado casi la totalidad de los enseres domésticos que llegaron para auxiliar a las familias que perdieron sus pertenencias personales.
El plan oficial incluye el dragado y engavionado del río en cinco kilómetros para evitar que futuras crecidas destruyan nuevamente los hogares de Gaspar Hernández.
Unas veinticuatro viviendas que resultaron totalmente destruidas serán reubicadas en terrenos seguros para garantizar la integridad física de todos sus habitantes con dignidad.
Los afectados han recibido electrodomésticos raciones alimenticias crudas y cocinadas por parte del Plan de Asistencia Social y de los Comedores Económicos del Estado.

El Ministerio de Vivienda realiza actualmente la reparación de casas y la evaluación de los daños generales para dar asistencia técnica a los damnificados.
La escuela básica Juan Pablo Duarte del barrio El Caimán recibe reparaciones urgentes para iniciar la docencia de manera parcial desde el día hoy.

Los residentes esperan que se cumplan todas las promesas gubernamentales para no enfrentar los mismos problemas cuando regresen las temporadas de fuertes lluvias nacionales.
