El Tribunal de la provincia Espaillat impuso treinta años de prisión a Madona Santana por provocar incendios que destruyeron viviendas y comercios en Moca, Espaillat.
El Ministerio Público explicó que Santana utilizó gasolina para iniciar los incendios tras una discusión y ruptura sentimental con su pareja Andrés Rafael Núñez.
Entre las propiedades afectadas están el colmado La Crema, una vivienda contigua de José Francisco Gómez y una banca Loteka totalmente reducida a cenizas.
Los fiscales detallaron que José Francisco Gómez estaba dentro de su vivienda viendo televisión cuando el incendio comenzó sin previo aviso, causando gran peligro.
La sentencia ratificó la coerción impuesta a Santana desde su arresto y ordenó cumplir la pena en un centro penitenciario correspondiente.
El Ministerio Público estuvo representado por Michael José Taveras, Luisa I. Rodríguez, Diego Torres y Yesiely Fabre durante toda la investigación del incendio intencional.
