martes, agosto 11

Cerca de noventa niños de la comunidad El Aguacate en San Francisco de Jacagua enfrentan la incertidumbre escolar tras la demolición de su antigua escuela básica.

Por lo tanto, la falta de un plantel propio obligó a los estudiantes a recibir clases en la iglesia local durante los últimos cuatro años.

Sin duda, el inicio de las festividades patronales impidió el uso continuo del templo, dejando a decenas de alumnos sin un espacio físico para estudiar.

En consecuencia, las familias denunciaron la urgencia de construir la nueva infraestructura prometida para evitar que los niños caminen largas distancias hasta otros planteles.

Inseguridad educativa y reclamo comunitario

  • Por consiguiente, cerca de cuarenta niños debieron trasladarse diariamente caminando más de dos kilómetros hacia la comunidad de Salamanca por falta de transporte escolar.
  • Asimismo, los residentes de la zona exigieron la presencia inmediata de los funcionarios del Ministerio de Educación para solucionar la falta de aulas.
  • Es decir, la demolición del viejo edificio escolar se ejecutó bajo la promesa de una obra moderna que hasta el momento permanece sin iniciarse.
  • Además, los padres advirtieron que no permitirán el inicio del año lectivo sin una respuesta concreta que garantice la docencia de sus hijos.

Solución inmediata y derecho a la educación

Obviamente, construir instalaciones educativas dignas y proveer transporte seguro a las comunidades rurales resulta totalmente indispensable para garantizar el acceso al pan de la enseñanza.

Por lo tanto, las autoridades del distrito educativo deberán habilitar aulas móviles temporales para asegurar el inicio formal de las clases en esta demarcación.

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